Dia de Martin Luther King

enero 21, 2008

 


 

 

MARTIN LUTHER KING

 

Hoy es 21 de Enero, dia festivo en USA, es el tercer lunes del mes y es el

dia de Martin Luther King quien nacio en Atlanta, Georgia  el 15-01-1929.

Logro que en los estados surenos  se abolieran algunas leyes  discriminatorias

con la poblacion negra, protestas no violentas contra  el sistema racista de

la separacion  surena conocida  como Jim Carw. Es muy recordado como uno

de los lideres y heroes  de la historia de Estados Unidos por sus actividades

 pacifistas. Fue un activista del movimiento de los derechos humanos para

los africanos siendo un luchador pacifico. Organizo y llevo a cabo marchas

en Pro del derecho al voto, la no discriminacion y derechos civiles basicos.

En 1955 se barajó la idea de un boicot pidiéndole lo dirigiera contra una

compañía de transportes públicos en Montgomery,en la que se había cometido

la injusticia de provocar el arresto de una mujer negra tras negarse a dejar

su asiento a un pasajero de blanco. Martin Luther King llamó al boicot de los

autobuses de Montgomery con las siguientes palabras: "No tenemos otra

opción que la protesta. Han sido muchos los años de notable paciencia, hasta

el punto de que, en ocasiones, hemos dado a nuestros hermanos blancos

la impresión de que nos gustaba el modo en que nos trataban. Pero esta noche

estamos aquí para liberarnos de esa paciencia que nos ha hecho pacientes

con algo tan importante como la libertad y la justicia". La protesta se llevó

a cabo durante 381 días. En 1956 se puso fin al boicot con una orden del

Tribunal Supremo que prohibía la segregación en el transporte público de la ciudad.  

 Es muy recordado  su discurso "Yo tengo un sueno"  frente al monumento de

Lincoln durante la macha en Washington por la Libertad.

El 28 de agosto de 1963 las 200.000 personas que habían marchado sobre

Washington en apoyo de los derechos civiles, le oyeron pronunciar su más

famoso discurso: "Sueño con el día en que esta nación se levante para vivir

de acuerdo con su creencia en la verdad evidente de que todos los hombres

son creados iguales (…) Sueño con el día en que mis cuatro hijos vivan en

una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por la

integridad de su carácter".

Muchos de estos derechos han sido promulgado  en las leyes de Estados

Unidos con la aprobacion del acta de los derechos civiles y el acta de los

derechos de votacion.Recibio el Premio Nobel de la Paz en 1964 En 1967,

 King se asoció a los dirigentes del movimiento contra la guerra,

independientemente de su color.

La posterior preocupación de King por Vietnam y su determinación en

una ‘marcha del pueblo pobre’ sobre Washington pusieron en peligro su vida.

El 4 de abril de 1968 King fue asesinado en Memphis (Tennessee). 

 

              Discurso leído durante la histórica Marcha sobre Washington

Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante

la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.

Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos

cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental

decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones

de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia.

Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio.

Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la

vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación

y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en

una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material;

cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la

sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.

Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa.

En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque.

Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas

palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia,

firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero.

 Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían

garantizados los inalienables derechos a la vida,

la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré

en lo que concierne a sus ciudadanos negros.

En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado

a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto

con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer

que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no

haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad

de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque

que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.

También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos

de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de

tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo.

Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia.

Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación

hacia el camino soleado de la justicia racial.

Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para

todos los hijos de Dios.

Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas

de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.

Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no

darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente

por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no

haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.

1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza

de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos,

tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre.

No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que

a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía.

Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de

nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral

que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos

injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde.

No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa

de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha

por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir

que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez

debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la

fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia

que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza

de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como

lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su

destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente

ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos

hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.

Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles,

"¿Cuándo quedarán satisfechos?"

Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos,

fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las

carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar

satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto

pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos,

mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York

considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no

quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y

la rectitud como una poderosa corriente".

Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes

pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas.

Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la

libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados

por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos

del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de

que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.

Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen

a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras

ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación

puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.

Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades

del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente

arraigado en el sueño "americano".

Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero

significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes:

que todos los hombres son creados iguales".

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los

antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos,

se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se

sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en

un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no

serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe

frases de interposición entre las razas y anulación de los negros,

se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus

manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.

¡Hoy tengo un sueño!

Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas

serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos

serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta

 fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza.

Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación,

en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos,

rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos,

sabiendo que algún día seremos libres.

Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con

un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto.

Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los

peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad".

Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.

Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos

de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas

de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies

de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve

en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de

California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña

de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de

Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de

Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".

Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío,

en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando

todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y

católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro:

"¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"

Washington, DC
28 de agosto de 1963

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: